Inspirado en la mujer que ha aprendido a encontrar belleza en la calma. No necesita vivir deprisa ni llenar cada silencio. Observa, siente, piensa y elige con cuidado dónde pone su tiempo y su energía. Tiene una personalidad profunda y una serenidad que transmite mucho más de lo que dicen las palabras.
Esta fragancia te acompaña cuando buscas desconectar del ruido, recuperar tu equilibrio y crear un espacio para ti. Es ese pequeño ritual que te ayuda a bajar el ritmo, respirar y volver a conectar con lo que realmente importa.
Su aroma
La fragancia comienza con la luminosidad de la mandarina y la bergamota, acompañadas por la delicadeza del lirio de los valles. Una salida fresca y limpia que abre paso poco a poco a una composición mucho más profunda.
En el corazón, la mirra aporta un matiz cálido, resinoso y envolvente, mientras el jazmín introduce una faceta floral delicada. Es como entrar en un lugar tranquilo al caer la tarde, donde el aire se vuelve más suave y los aromas parecen sentirse con mayor intensidad.
Finalmente, el opopónaco, el ámbar, el pachulí y la vainilla crean un fondo cálido, profundo y reconfortante. Las notas resinosas y ambaradas se mezclan con la dulzura de la vainilla y la personalidad terrosa del pachulí, dejando una estela serena y envolvente.
Una fragancia para la mujer que ha descubierto que la calma también puede ser poderosa. Un aroma para parar, respirar y volver a encontrarte contigo misma.







Valoraciones
No hay valoraciones aún.